Intentar olvidar a alguien, es querer recordarlo para siempre. Pues el olvido llega sin pensar, al compás del cierre de las heridas que causó. Nace al abrigo de nuevas ilusiones, nuevos retos. Y cuando sientas que tu vida fluye por el camino correcto, habrá llegado el momento de reinventarse y de cumplir los sueños que durante tanto tiempo estuvieron ocultos.
No se deben nunca forzar las situaciones, mucho menos los sentimientos. Deja de empeñarte en intentar olvidarlo, quizás no sea el momento apropiado, ni la manera oportuna de hacerlo. No permitas que se convierta en una obsesión, dale una pequeña tregua a tu cansado corazón. Te lo agradecerá.
Y confía en que el tiempo hará su trabajo, y llegará un día en el que solo quedará una pequeña cicatriz y, bajo ella, una gran enseñanza.