Azken finean gizaki hutsak gara...

miércoles, 16 de abril de 2014

vidas cruzadas

Lo más difícil de una historia es pensar dónde está el comienzo. Descubrir cuál es la chispa que hizo prender la llama, a partir de la cual todo empezó a ganar sentido. Encajar esas primera pieza que consiga aclarar el rompecabezas.
Yo hace tiempo que dejé de buscar, y cada día que pasa tengo más claro que ni removiendo cielo y tierra habría encontrado esa piedra angular.

Lo que sí sé es que, queramos o no, hay historias que marcan. Mejor dicho, hay personas que dejan una huella imborrable en nosotros, por mucho que nos las demos de libres. Simplemente, porque nada más cruzarnos con su mirada, nos damos cuenta de que ya nada será igual, de que, para bien o para mal, ha entrado en nuestra vida y es que todavía no he conocido a nadie que pueda presumir de llevar una vida lineal, sin encuentros y desencuentros.

De hecho, esto ocurre muy a menudo en el mundo y, lo mejor de todo, es que en la mayoría de los casos, son encuentros fortuitos, sin presiones, sin guión. En definitiva, la historia de cada uno se va componiendo de personas que de una forma u otra participan en su gran obra. Todos actores de reparto de una película con poco presupuesto y con un objetivo claro: avanzar con una sonrisa.