Miraba tus ojos tan cerca de los míos, te amaba, te hablaba, sonreías, y sólo había felicidad y ternura.
En la mañana me despertaba y no quería q te fueras de mi lado, miré por mi ventana y escribí estas palabras para contarte q esa noche mágica estubiste conmigo, te pude sentir cerca, tanto q incluso sentía tu respiración y el palpitar de tu corazón.
Resignada por haber despertado de tan bello sueño me volví a la cama, apreté mi almohada contra mi pecho, y pedía q no te marchases, y aunque solo en sueños fuera, volvieras a mí de inmediato.
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