Pretenden borrar la memoria a aquellos que lucharon por sus convicciones. Quieren limpiar sus conciencias quemando recuerdos ajenos. Solo por el hecho de ir a contracorriente. Por alzar una bandera de otro color. Por defender sus ideales, por no seguir a la masa. Porque no agacharon la cabeza e hicieron todo cuanto estaba en sus manos por cambiar el mundo. Ellos, rostros desconocidos, sombras de un tiempo remoto.
Sobre un foso cavado por sus propias manos un aire denso remueve las cenizas. En aquel mausoleo repleto de almas sucias y rotas, donde hoy sigue oliendo a podrido, yace el recuerdo.
Aquí queda la enseñanza. Mientras el resto sufre amnesia deliberada, algunos prefieren levantar sus voces. Pues muchas veces callan los que más tienen que decir. Y el silencio guarda tantas historietas de héroes mundanos...
Gracias a todos lo que mantienen viva la llama de la memoria, y siguen pensando que otro mundo es posible.
"La única lucha que se pierde es la que se abandona."
Azken finean gizaki hutsak gara...
lunes, 29 de julio de 2013
domingo, 21 de julio de 2013
Resistencia irresistible"
Nada más lejos de la realidad; mis pasiones, nuestros vicios, las charlas sin sentido. Tu sonrisa en mi retina, tu manía de estar cuando más se te necesita.
Y yo sigo aquí, repasando los recuerdos, archivando esos momentos en los que sentíamos que éramos eternos.
Aunque siempre quedará ese miedo a lo desconocido, a sentirnos perdidos, a confundirnos de camino.
Pero no hay necesidad de excusas ni promesas cuando se siente esa confianza que raya lo irracional, pues queda todo más que dicho. Y a tu lado es fácil vivirlo.
lunes, 1 de julio de 2013
Que nuestra sonrisa nunca deje de endulzar los días.
Cuando empieza a oscurecer vamos a casa, volvemos. Siempre intentamos abrir y antes de entrar y dar un portazo, sonreír por todo lo acontecido durante el día: buenas noticias, novedades, unas cervezas frescas con la cuadrilla, unas horas de relax rodeada de buena compañía, un paseo para recordar, un encuentro inesperado, unas declaraciones improvisadas, una despedida siempre inconclusa,...
Regresamos a casa tarareando tal vez esa canción que tenemos incrustada en nuestro cerebro y nos hace rememorar gratos recuerdos; o repitiendo alguna frase que se nos acaba de escapar ante aquel que siempre fue y será nuestro amor platónico, pero que ahora ha pasado a la lista de personas con las que poder compartir un rato agradable. Olvidando la presión y dejando que fluyan las conversaciones por derroteros insospechados.
Pues cuando menos nos lo esperamos, al cruzar la calle o al doblar la esquina, está esperándonos alguien con su mejor sonrisa, y su mirada profunda, esa en la que nos perdemos nada más dejarnos llevar por su dulzura.
Regresamos a casa tarareando tal vez esa canción que tenemos incrustada en nuestro cerebro y nos hace rememorar gratos recuerdos; o repitiendo alguna frase que se nos acaba de escapar ante aquel que siempre fue y será nuestro amor platónico, pero que ahora ha pasado a la lista de personas con las que poder compartir un rato agradable. Olvidando la presión y dejando que fluyan las conversaciones por derroteros insospechados.
Pues cuando menos nos lo esperamos, al cruzar la calle o al doblar la esquina, está esperándonos alguien con su mejor sonrisa, y su mirada profunda, esa en la que nos perdemos nada más dejarnos llevar por su dulzura.
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