Fueron momentos muy felices, pero la huella que estos han dejado en mí es tan grande q me va a ser imposible olvidarlos. Aunque en realidad, si soy sincera, tampoco quiero olvidarlo. Me llevo de todo esto unas cuantas lecciones. La más importante, es que ahora entiendo q los momentos felices hay que vivirlos al máximo, y saberlos disfrutar segundo a segundo, porque nunca sabes cuando van a acabar..
Y cuando menos te lo esperas, entonces... Sucede.
No hay comentarios:
Publicar un comentario