Azken finean gizaki hutsak gara...

viernes, 20 de diciembre de 2013

¿vuelvo?

Como un autómata que recorre esas calles inundadas de ausencia. Gritos de almas calladas. La pantalla que se vuelve negra. La Luna se tiñe de rojo y todo envenena. Una mirada que se pierde en el vacío. Nuevos rostros, antiguos gestos. Ese guiño que incita locura. Retazos de aquel tiempo ¿mejor?. Ojos cansados, sonrisas inquietas. Un "hasta que se acabe el mundo" y esa mágica canción que inunda nuestras pupilas. Un regreso, otra huida.

viernes, 15 de noviembre de 2013

aitortzea ez da nahikoa?

Cuando somos culpables, lo primero que intentamos hacer es evadir el fallo. Nos cuesta admitir que nos hemos equivocado, que ese no era el camino. Lo peor que se puede hacer en esos casos, es dar la situación por perdida, tirar la toalla. Aunque sí que es cierto que a veces, intentando enmendar el error, reconociendo nuestra culpabilidad, nos cansamos de luchar si no obtenemos resultados. Nadie puede estar pidiendo perdón eternamente.

Que siempre va a estar ahí esa sensación de impotencia, pero quiero pensar que, al igual que el ser humano pide perdón, también puede perdonar. Y que para eso estamos ¿no? Para superar los baches y no estancarnos en problemillas, malos entendidos y reproches eternos.

No sé, odio eso que se siente cuando se respira tensión, esos instantes en los que parece que cada molécula de aire se tiñe de angustia.

domingo, 27 de octubre de 2013

"iraganean preso bizi gara"

Siempre mirando hacia atrás. Somos presos de los errores cometidos, de todo lo que no hicimos, de las caídas, de las despedidas a medias. 

Nos cuesta avanzar porque seguimos clavados en aquella arena que poco a poco fue llenando nuestra vida. En su momento dejamos que nos atrapara, y ahora, se nos escurre entre los dedos cuando tratamos de apartarla. Con el paso del tiempo se va haciendo cada vez más indestructible, más compacta. Y ahí quedan, esos pequeños granos de arena, comprimiendo nuestro presente.

Algo parecido ocurre con las heridas. Duelen los primeros días, intentamos curarlas, pero al ver que siguen ahí, acabamos desistiendo. A pesar de ello, el tiempo no pasa en vano, y convierte esas aberturas en cicatrices. y ¡qué ingenuos somos creyendo que esa herida está totalmente curada! De repente, sin previo aviso, vuelve la marea, y con ella, los recuerdos salados. Son esos que, a traición, se cuelan por las cicatrices, haciendo que todo vuelva a escocer. Y vuelta a empezar.

No me equivoco mucho al afirmar que vivimos presos del pasado, con esas cadenas que nos sujetan a no sé qué. Porque cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor, y más aún si el futuro nos está brindando millones de oportunidades. Aparta esa niebla que te impide ver más allá, y vive.



jueves, 26 de septiembre de 2013

#P.

La rutina, los quehaceres diarios, a veces, nos hacen ir demasiado deprisa.
Hay momentos en los que nos paramos a pensar, hacemos recuento y descubrimos que hay algo que hace que todo encaje entre tantas piezas diferentes que componen nuestro día a día.

Las idas y las venidas; los encuentros y las despedidas; los enfados, las sonrisas,... y en mitad de todo, la cuadrilla. Es una de las partes de mi vida que hace que todo tenga sentido. Nada sería igual sin ellas.

Muchas veces nos cuesta valorar las cosas que tenemos a nuestro lado, no nos damos cuenta del valor que tienen. Eso ocurre porque tenemos tan asumido el lugar que ocupan en nuestro mundo que no recordamos que están ahí porque quieren.
Por eso nunca está de más agradecerles su fidelidad, hacerles ver que sus palabras, sus consejos, sus silencios en esos momentos puntuales, fueron, son y serán necesarias para nuestro bienestar.

Tantas cosas por vivir, por sentir y por hacer...Con ellas.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Ojalá

Ojalá tus sentidos estén siempre a punto.
Ojalá que la lluvia rejuvenezca nuestras almas.
Ojalá mantengas la palabra exacta.
Ojalá que el deseo te visite cada noche.
Ojalá tu risa nunca se apague.
Ojalá las autopistas te lleven hasta tus metas.
Ojalá yo aparezca entre tus ilusiones ocultas.
Ojalá nunca olvides todo aquello que compartimos.
Ojalá cuando vuelvas, me encuentres donde siempre.
Ojalá que la espera no consuma mis días.

sábado, 7 de septiembre de 2013

inspiración "made in England."

A veces me siento atada
bajo este ritmo enfermizo,
sueño con poder escapar,
me ahogo en mis propios gritos.
No sé si podrás entender
la razón por la que existo,
con solo un destello de luz
sabré que lo he conseguido.
Soy frágil pues muchas veces
el muro, no lo derribo,
aunque quiera salir de aquí
de lunes a domingo.
Tras sentir la cruel soledad
y ver que te necesito,
daré una patada al reloj
pero solo si es contigo.

jueves, 8 de agosto de 2013

Prismas.

¿Y si esta vida es un breve reflejo de un Universo superior? ¿Y si no disponemos de ese "libre albedrío" que nos deja actuar a nuestro antojo?
En el momento en el que nos invaden las dudas, llegamos a la conclusión de que no podemos dar nada por sentado, de que toda existencia es casual.
Todo tiene la importancia que cada uno de nosotros quiera darle. Al fin y al cabo, las decisiones más importantes son las que se toman con el corazón. Es muy fácil presumir de que 6+27=33 y estar seguros de que hemos acertado. Pero ¿qué trascendencia tiene esa afirmación en nuestras vidas? Ninguna.
En cambio, cuando elegimos tal o cual carrera, querer o no querer, seguir intentándolo o desistir,... Nunca tendremos la seguridad de haber acertado, y siempre nos quedará esa duda. Pues lo esencial de las personas son los sentimientos, que algo dentro de nosotros se active de pronto, y nos lleve a tomar la decisión que nosotros creemos adecuada.
En fin, un hecho, un sentimiento, no es ni negro ni blanco, tal vez sea de todos los colores del arcoiris. No nos dejemos embargar por la duda.

jueves, 1 de agosto de 2013

Recuerdos que vienen y van.

Viviremos ya sin miedo dejándonos la piel a cada paso de nuestros pies.
Y si algún día sin querer nos volvemos a cruzar, te reservaré un pedazo de ese cuento que durante tantos años intentamos escribir; sin guión previo, sin lógica aparente. Esa historia, que dando tumbos supimos enderezar. Tú me prometiste que no iba a acabar, y de momento, lo estamos cumpliendo, a nuestra manera.

Siempre te creí aunque a veces, he de reconocer que supe que mentías deliberadamente, pero a mí me daba igual.

Ahora no ha cambiado nada. Es el hecho de sentirme viva cada vez que veo tu sonrisa reflejada en la mía lo que me hace continuar. Menuda sensación la de estar flotando entre tus movidas y desengaños. Saber que eres la balsa, que aunque no tenga timón se puede navegar en el mar infinito.

Y los encuentros fortuitos son los que mejor nos sientan. Ponernos al día, resumir nuestras vidas, y centrarnos en los detalles más tontos. Recordar nuestras manías, todo lo que compartimos, los halagos, también los gritos. Mis desvelos, las canciones que hablaban de ti, los consejos de hombre a niña, tus cafés y mis galletas. La sombra que iba aumentando según se movía el sol, el viento ondeando sobre nuestra cabeza, y yo que nunca sabía de dónde venía. Siempre fui un poco veleta.

Ahora la cerveza sigue fría entre tus manos. Tus ojos brillan, mirando hacia el cielo, contemplando las extrellas. Y sientes que la vida te sonríe. Eres dichoso, y yo, me alegro por ello.

lunes, 29 de julio de 2013

Levantad la voz

Pretenden borrar la memoria a aquellos que lucharon por sus convicciones. Quieren limpiar sus conciencias quemando recuerdos ajenos. Solo por el hecho de ir a contracorriente. Por alzar una bandera de otro color. Por defender sus ideales, por no seguir a la masa. Porque no agacharon la cabeza e hicieron todo cuanto estaba en sus manos por cambiar el mundo. Ellos, rostros desconocidos, sombras de un tiempo remoto.

Sobre un foso cavado por sus propias manos un aire denso remueve las cenizas. En aquel mausoleo repleto de almas sucias y rotas, donde hoy sigue oliendo a podrido, yace el recuerdo.

Aquí queda la enseñanza. Mientras el resto sufre amnesia deliberada, algunos prefieren levantar sus voces. Pues muchas veces callan los que más tienen que decir. Y el silencio guarda tantas historietas de héroes mundanos...

Gracias a todos lo que mantienen viva la llama de la memoria, y siguen pensando que otro mundo es posible.

"La única lucha que se pierde es la que se abandona."

domingo, 21 de julio de 2013

Resistencia irresistible"

Nada más lejos de la realidad; mis pasiones, nuestros vicios, las charlas sin sentido. Tu sonrisa en mi retina, tu manía de estar cuando más se te necesita.
Y yo sigo aquí, repasando los recuerdos, archivando esos momentos en los que sentíamos que éramos eternos.
Aunque siempre quedará ese miedo a lo desconocido, a sentirnos perdidos, a confundirnos de camino.
Pero no hay necesidad de excusas ni promesas cuando se siente esa confianza que raya lo irracional, pues queda todo más que dicho. Y a tu lado es fácil vivirlo.

lunes, 1 de julio de 2013

Que nuestra sonrisa nunca deje de endulzar los días.

Cuando empieza a oscurecer vamos a casa, volvemos. Siempre intentamos abrir y antes de entrar y dar un portazo, sonreír por todo lo acontecido durante el día: buenas noticias, novedades, unas cervezas frescas con la cuadrilla, unas horas de relax rodeada de buena compañía, un paseo para recordar, un encuentro inesperado, unas declaraciones improvisadas, una despedida siempre inconclusa,...
Regresamos a casa tarareando tal vez esa canción que tenemos incrustada en nuestro cerebro y nos hace rememorar gratos recuerdos; o repitiendo alguna frase que se nos acaba de escapar ante aquel que siempre fue y será nuestro amor platónico, pero que  ahora ha pasado a la lista de personas con las que poder compartir un rato agradable. Olvidando la presión y dejando que fluyan las conversaciones por derroteros insospechados.
Pues cuando menos nos lo esperamos, al cruzar la calle o al doblar la esquina, está esperándonos alguien con su mejor sonrisa, y su mirada profunda, esa en la que nos perdemos nada más dejarnos llevar por su dulzura.

lunes, 24 de junio de 2013

El valor de una sonrisa

Siempre he querido pensar que las relaciones humanas se basan en la confianza y la transparencia. Todos vamos avanzando día a día creando lazos que nos unen a las personas. Vivimos momentos mágicos, raros, inesperados, y sobre todo, REALES, que ni en el mejor de los sueños pensábamos que podría ocurrir.
Nadie tiene tanta imaginación como la vida, que nos sorprende a cada paso que damos.
Disfrutaremos de los consejos, las vivencias y los reencuentros, que siempre dejan buen sabor de boca.
Y cada vez tengo más claro que las casualidades a veces pueden alegrarnos una tarde gris.
"Nada es más bello e inexplicable que una sonrisa de unos labios sinceros."

martes, 30 de abril de 2013

Sueña con despertar...

Le pesan las promesas vacías, sus hombros ya no resisten ni una más. Tener que tomar decisiones le hace parar demasiado tiempo: coger carrerilla, tomar aire, saltar el muro y limpiarse el barro de los zapatos. Le resulta demasiado engorroso, complicado, como una broma de mal gusto. Hace tiempo que ya no usa tacones, su inseguridad le hace pensar que el siguiente será un paso en falso. Se refugia tras esa sonrisa forzada, maquillada con ese pintalabios rojo carmín que tanto resalta. El brillo de sus ojos no es más que todas esas lágrimas que retiene a duras penas en su interior. Porque ya se ha autoconvencido de que llorar no es la solución. Lo único que puede hacer es seguir adelante, retomar el paso, seguir la marcha y no quedarse atrás, pensar que algún día despertará de su letargo. Tal vez, sólo le falte ese empujoncito, y decir: ¿Y por qué no empezar hoy?

lunes, 22 de abril de 2013

Sonrisas que vienen y van.

Cada día yo misma me demuestro que la vida es una montaña rusa constante.
Subidas y bajadas, idas y venidas, encuentros y despedidas, sonrisas y lágrimas. Que todos hemos sentido alguna vez cómo nos arrancaban una parte de nosotros, y más tarde, volvía de manera natural a nuestro lado. Porque ese "Hasta Nunca" no existe cuando están de por medio los sentimientos. Y todos los momentos compartidos no se pueden borrar en un abrir y cerrar de ojos. Sucede que a veces, sin saber cómo, algo te vuelve a erizar la piel.  Un detalle, un mensaje, una sonrisa que ya no esperabas,...
Nada golpea más fuerte que la vida, no hay nada más cruel e impredecible, pero esas rachas de desolación, se complementan con regalos que solo la vida nos ofrece, y que a veces incluso nos cuesta aceptar por no sé muy bien qué motivos.
Así que, no hagamos la vida más complicada de lo que ya es de por sí, y aceptemosla tal y como nos viene. Compartiéndola con las personas que nos hacen recordar que ir por ella con una sonrisa merece realmente la pena.

miércoles, 17 de abril de 2013

Intramuros.

Cuando la oscuridad se apodera de la habitación, uno recuerda quién es. Sobra la luz si todo está destruído, pues no hay oxígeno suficiente para encender la vela y mantener su llama. Todo está extinguido. Cualquier asomo de vida es pura ficción. El espacio se vuelve irreal y pierde su color. Y somos simples muñecos de trapo, una imagen que lo dice todo y a su vez esconde demasiado. Sombras, polvo y espejismos de lo que un día fuimos.

lunes, 11 de febrero de 2013

Bifurcaciones

Aunque caminemos hacia destinos diferentes, muy de vez en cuando nuestras sendas se cruzan, y en ese momento, que dura un instante, mis pies dudan. No saben si seguirte o continuar rectos por su camino empedrado. A lo lejos, desde tu perspectiva, se ve un maravilloso cielo azul que contrasta con el gris de mis pisadas.
Solo es un rato el tiempo que me dejas admirar tu vida. Me quedo varada frente al mar que esconden tus pupilas mientras me cuentas muy por encima los entresijos de tu día a día.
Y allí, en ese idílico cruce, hacemos un pacto con el tiempo, para que deje de ser transcendental, y nos permita disfrutar de nuestras sonrisas.
Pero nada dura eternamente, y toca el momento de poner los pies en el suelo, volver a mi ruta llena de piedras y continuar, procurando no echar demasiado la vista atrás, para no comprobar que tú ya te has esfumado sin ningún titubeo.

sábado, 5 de enero de 2013

Omitir de nuestra biografía los días grises

Nunca he conocido a nadie que dijera que la vida le venía con un manual de instrucciones.
Por tanto, debemos dejar de pensar tanto en qué es lo que espera el destino de nosotros, y comenzar a construir nuestro propio camino. Con pasos cortos, pequeños logros que se van sumando a nuestra lista de objetivos cumplidos. Y así, al hacer recuento, olvidar los desencuentros, quedándonos siempre con el lado bueno.